"Mamá, he perdido el móvil": la estafa del hijo en apuros por WhatsApp
Un WhatsApp desde un número desconocido que dice ser tu hijo con un "número nuevo" y una urgencia de dinero. Te explicamos cómo funciona la estafa y la verificación que nunca falla.

"Hola mamá, se me ha roto el móvil. Este es mi número nuevo, guárdalo." Así, con un mensaje de WhatsApp desde un número que no tienes en la agenda, empieza una de las estafas más rentables y crueles de los últimos años: la del hijo en apuros. No hay virus ni tecnología sofisticada. Solo un desconocido haciéndose pasar por tu hijo o tu hija, y una petición de dinero urgente que llega cuando ya te has creído que hablas con tu familia.
Merece la pena entenderla bien, porque el guion es siempre el mismo y, una vez lo conoces, es casi imposible que te pillen.
¿Cómo funciona la estafa del hijo en apuros?
El estafador envía el mismo mensaje inicial a miles de números al azar. No sabe si tienes hijos, ni cómo se llaman, ni nada de ti. Por eso el primer mensaje es deliberadamente ambiguo: "Hola mamá" o "Hola papá", sin nombre. Si respondes algo como "¿Marta, eres tú?", ya le has dado el nombre. A partir de ahí, "Marta" te escribe con total naturalidad.
La conversación sigue un patrón muy estudiado:
- La excusa del número nuevo. "Se me ha caído el móvil al agua" o "me lo han robado, este es uno provisional". Explica por qué te escribe desde un número desconocido y por qué no puede llamarte ni mandar audios ("no me funciona el micrófono", "no tengo casi batería").
- Unos mensajes de confianza. Pregunta qué tal estás, comenta algo genérico, usa emojis. No pide nada todavía. El objetivo es que te relajes y asumas que es tu hijo.
- La urgencia. Llega el problema: tiene que hacer un pago hoy mismo (una factura, una reserva, una compra que "se cancela si no paga ya") pero no puede acceder a su banco porque la app estaba en el móvil roto y tardará días en recuperarla.
- La petición. Te pide que hagas tú la transferencia o el Bizum "y te lo devuelvo en cuanto recupere la app". El importe suele ser creíble: unos cientos de euros. Y aquí el detalle clave: la cuenta de destino no está a nombre de tu hijo, sino de "un amigo" o de la supuesta empresa. Si pagas, casi siempre llega una segunda petición.
¿Por qué funciona tan bien?
Porque no ataca a tu inteligencia, sino a tus emociones. La combinación es potente:
- Emoción. Es tu hijo el que tiene un problema. El instinto de ayudar se activa antes que el análisis.
- Urgencia. Todo hay que resolverlo ya. La prisa está diseñada para que no te pares a pensar ni a verificar.
- Plausibilidad. Romper un móvil, quedarse sin la app del banco, pedir un favor puntual a los padres... nada de esto es raro. No te piden nada absurdo; te piden algo que un hijo real podría pedir.
Además, WhatsApp juega a favor del estafador: estamos acostumbrados a que un mensaje escrito "sea" la persona. Y si antes ha robado la cuenta real de WhatsApp de tu hijo, el mensaje puede llegarte incluso desde el chat de siempre. La defensa, como verás, es la misma en ambos casos.
Señales de alarma concretas
Ninguna de estas señales prueba nada por sí sola, pero dos o más juntas deberían encender todas las alarmas:
| Señal | Por qué es sospechosa |
|---|---|
| Número nuevo sin llamada previa | Un hijo real que estrena número te llama o te avisa por otra vía; no aparece solo por escrito |
| Excusas para no hablar por voz | "No me va el micro", "no puedo llamar": el estafador no puede imitar la voz ni mantener una llamada |
| Prisa constante | Los mensajes meten presión: "es para ahora", "si no lo pago hoy lo pierdo" |
| Cuenta de un "amigo" o desconocido | El dinero nunca va a una cuenta a nombre de tu hijo |
| Petición de Bizum o transferencia inmediata | Métodos rápidos y difíciles de revertir, justo lo que el estafador necesita |
| Tono ligeramente raro | Sin motes familiares, sin referencias a cosas recientes, redacción impersonal |
Fíjate especialmente en la resistencia a la voz. Es la constante de esta estafa: el texto se imita fácil; una conversación en tiempo real con tu hijo, no.
La verificación que nunca falla
Ante cualquier mensaje de este tipo, antes de mover un euro, haz una sola cosa: llama al número de siempre de tu hijo o de tu hija. El de toda la vida, el que tienes en la agenda. En la mayoría de los casos reales, tu hijo responde desde su número de siempre, perfectamente ajeno a todo, y la estafa se desmonta en diez segundos.
Si no contesta, tienes más opciones, todas mejores que pagar:
- Pide una nota de voz al número nuevo: "mándame un audio y te hago la transferencia". El estafador pondrá excusas; un hijo real te manda el audio sin pensarlo.
- Haz una pregunta de control cuya respuesta solo conozca tu familia: el nombre de la primera mascota, dónde fuisteis de vacaciones el año pasado, cómo llamas tú a tu hijo en casa. Nada que se pueda deducir de redes sociales.
- Verifica por otra vía: escribe al número antiguo, contacta con su pareja, un hermano, un compañero de piso.
La regla de fondo es la misma que con los fraudes que suplantan a tu banco: la verificación válida la inicias tú, por un canal que tú controlas. Un número desconocido que te escribe y te mete prisa no es un canal fiable, por mucho "mamá" que ponga.
¿Qué hago si ya he pagado?
Actúa rápido y en este orden:
- Llama a tu banco inmediatamente por el número oficial (el del reverso de tu tarjeta). Explica que has sido víctima de una estafa y pide que intenten retener o retroceder la transferencia. Con Bizum y transferencias inmediatas el margen es pequeño, pero avisar en los primeros minutos marca la diferencia. Tienes el proceso completo en cómo recuperar el dinero de una estafa telefónica.
- Guarda todas las pruebas: capturas de la conversación completa, el número desde el que te escribieron, el justificante de la transferencia o el Bizum, la cuenta de destino.
- Denuncia en Policía Nacional o Guardia Civil con esas capturas. La denuncia es necesaria para cualquier reclamación posterior al banco.
- Reporta el número para que el siguiente padre o madre que reciba el mensaje encuentre el aviso. Puedes hacerlo en el directorio de números spam de NoCall.
Si el pago fue por Bizum, hay particularidades que conviene conocer; las explicamos en la estafa del Bizum: cómo funciona y cómo protegerte.
Protege a los mayores de casa
Esta estafa apunta sobre todo a padres y madres de cierta edad, con hijos adultos que viven fuera. La mejor vacuna es contársela antes de que les llegue: explícales el guion ("hola mamá, móvil roto, número nuevo, transferencia urgente") y acordad una norma familiar simple: nadie de esta familia pide dinero por escrito; si alguien lo pide, se le llama al número de siempre antes de pagar. Incluso podéis pactar una palabra clave familiar para emergencias reales.
Tienes más ideas y hábitos en cómo proteger a personas mayores de estafas telefónicas, y en nuestras guías encontrarás protocolos para otros tipos de llamada o mensaje sospechoso.
En resumen
El estafador no sabe nada de ti: tú le das el nombre, la confianza y el dinero. Su única herramienta es un guion que mezcla emoción, urgencia y una historia plausible. Tu única defensa necesaria cuesta una llamada: al número de siempre, antes de pagar nada. Sin voz no hay transferencia, sin verificación no hay Bizum.
Si has recibido uno de estos mensajes, aunque no hayas picado, repórtalo en el directorio de números de NoCall. Cada número señalado ayuda a que la siguiente "mamá" que reciba el mensaje lo reconozca a la primera.
Datos del artículo
Contenido editorial revisado por NoCall con contexto práctico para reconocer llamadas y mensajes sospechosos.
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