Las estafas telefónicas más comunes en Colombia y cómo evitarlas
Repaso de los fraudes por llamada y SMS que más se repiten en Colombia, con sus señales de alarma y qué hacer si ya caíste en uno.
Resume este artículo con
Cuelgas con el corazón acelerado porque «tu cuenta fue comprometida», o con la culpa encima porque «un familiar tuvo un accidente». Los guiones de las estafas telefónicas en Colombia juegan con las emociones: miedo, urgencia, confianza y ambición. La buena noticia es que todos repiten patrones reconocibles. Conocer los fraudes más habituales es la mejor vacuna, porque una vez que has visto el guion, lo detectas al primer minuto.
Vishing bancario: se hacen pasar por tu banco
Es la estafa que más dinero mueve. Alguien llama haciéndose pasar por el departamento de seguridad de Bancolombia, Davivienda, el Banco de Bogotá o BBVA Colombia —a veces con el número real de la entidad en pantalla, gracias a la suplantación de identificador— y te avisa de un cargo sospechoso. Su objetivo: que les dictes tus claves y los códigos que llegan a tu celular, o que instales una aplicación de «verificación» que en realidad les da control remoto de tu teléfono.
La regla de oro: ningún banco pide jamás claves, códigos de verificación ni instalación de programas por teléfono. Si tienes dudas, cuelga y llama tú al número oficial que figura en la app o en el reverso de tu tarjeta.
Falso familiar en apuros
La versión más cruel: llaman a una persona, a veces mayor, diciendo ser un hijo, nieto o sobrino que tuvo un accidente, está detenido o necesita dinero urgente. A veces aparece una «segunda voz» que se presenta como abogado, médico o policía y da instrucciones para una transferencia o un giro inmediato. El objetivo es que actúes sin pensar.
Lo que funciona contra este guion:
- Cuelga y llama tú al número habitual de ese familiar.
- No des detalles que no hayas confirmado: deja que la otra persona diga quién es y comprueba.
- Acuerda en familia una palabra clave para emergencias reales, sobre todo con padres y abuelos.
Falsos premios, subsidios y ofertas de empleo
«Se ganó un premio», «tiene un subsidio pendiente por reclamar», «quedó seleccionado para un empleo». Estas llamadas y mensajes usan la ilusión para pedirte un anticipo: gastos de envío, impuestos del premio, exámenes médicos o «activación» del subsidio. El premio no existe; el anticipo sí se pierde.
Señales claras de fraude: te piden dinero para entregarte dinero, te exigen actuar ya mismo, te piden que no le cuentes a nadie, o te citan en lugares informales para «reclamar» el beneficio. Los programas sociales y los empleadores serios nunca cobran por entregar un beneficio ni por contratarte.
Falsos paquetes y enlaces por SMS
El smishing de paquetería es de los fraudes que más crecen: un SMS dice que tu pedido de Servientrega, Inter Rapidísimo, Coordinadora o 4-72 está retenido y te pide pagar una suma pequeña en un enlace. El enlace lleva a una página falsa que roba los datos de tu tarjeta. También llega en versión de multas de tránsito o servicios públicos «a punto de cortarse».
Las transportadoras reales no cobran servicios por enlaces enviados en SMS inesperados. Si esperas un paquete, entra a la app oficial o llama a la línea oficial de la empresa y verifica con tu número de guía.
Soporte técnico falso y llamadas wangiri
Otros dos clásicos que siguen activos:
- Soporte técnico falso: se hacen pasar por tu operador de telefonía o por una empresa de tecnología para «solucionar» un problema instalando una app de acceso remoto. Una vez dentro de tu celular, vacían tus cuentas.
- Wangiri o llamada perdida: suena una vez y cuelga desde un número extranjero desconocido. Si devuelves la llamada, te conectan a un número de tarificación especial que genera cargos altos. Nunca devuelvas llamadas a números internacionales que no reconoces.
Qué hacer si ya caíste
No te culpes: los guiones están diseñados por profesionales y cualquiera puede caer. Lo importante es reaccionar rápido:
- Llama a tu banco de inmediato, bloquea tarjetas y cuentas, y reporta el fraude. Cuanto antes avises, más opciones hay de frenar movimientos.
- Cambia tus claves de banca, correo y aplicaciones desde otro dispositivo, y activa la verificación en dos pasos.
- Desinstala cualquier app que te hayan hecho instalar y, si crees que controlan tu celular, considera restablecerlo con ayuda técnica.
- Denuncia: en Colombia puedes reportar ante el CAI Virtual de la Policía Nacional y formalizar tu denuncia en la plataforma A denunciar de la Policía y la Fiscalía. Guarda números, mensajes, capturas y comprobantes.
Prevención diaria: la rutina que sí funciona
Más allá de conocer los guiones, tres hábitos te protegen de casi todo: no contestar ni devolver llamadas a números desconocidos que cuelgan al instante, no dar jamás códigos ni claves por teléfono, y verificar siempre por canales oficiales antes de pagar o transferir. Aplicaciones como NoCall ayudan a identificar en tiempo real las llamadas marcadas como fraude por la comunidad, un apoyo valioso sobre todo para proteger a familiares mayores.
Las estafas cambian de disfraz pero no de esencia: urgencia, autoridad y secretismo. Cuelga, verifica por tu cuenta y llama tú de vuelta. Con esa rutina, la inmensa mayoría de los guiones se quedan en una llamada perdida.
Fuentes y revisión
Revisado:
La numeración, las herramientas de los operadores y los procedimientos de denuncia pueden cambiar. Verifica los pasos sensibles con la autoridad oficial enlazada.
Datos del artículo
Contenido editorial revisado por NoCall con contexto práctico para reconocer llamadas y mensajes sospechosos.
¿Has recibido una llamada sospechosa?
Busca el número en NoCall antes de compartir datos, devolver la llamada o abrir cualquier enlace.
Busca un número o el nombre de una empresa (Bancolombia, Claro y Movistar...) para comprobar si ha sido reportado como spam.

